Tu cuerpo físico te precede...

Cada día existe un nuevo amanecer, el Sol sale para todos, aunque a veces no lo sentimos así. Es cierto que algunos días son nublados, tristes y decadentes pero, gracias a ellos anhelamos los días soleados, cálidos y largos, que nos adentran en un mar de deseos por cumplir, nos hablan de la esperanza, de lo nuevo, de la visión de una vida más feliz.

Del mismo modo que esta expresión de la vida ocurre de forma continua día tras día, amanecer tras amanecer, nuestro organismo recibe dicho impacto de regeneración vital desde la glándula espiritual que absorbe la luz solar, conocida como glándula pineal, situada en el centro de nuestra cabeza y que es del tamaño de un guisante. 

Al recibir los primeros rayos de Sol, la glándula pineal comienza a crear la hormona serotonina, que activa el sistema corporal, pasando de la parte pasiva y de descanso nocturno a la de la actividad diurna. Este proceso bioquímico crea un sistema de predisposición bioenergética que tiene todo el sistema corporal en alerta, preparándose para aquello que la personalidad que dirige el cuerpo desee experimentar, por lo que el cuerpo tiene una anticipación intuitiva de lo que deseas vivir o de lo que te va a ocurrir; pequeñas señales, que desde los neurotransmisores de tu cerebro, unido este al cuerpo mental y a la mente superior, fluyen hasta los más recónditos rincones de tu cuerpo para prepararlo bioquímicamente y promover el estado de mayor beneficio corporal o salud para aquello que ha de vivir.

Un ejemplo muy claro se da cuando alguien va a practicar algún deporte extremo o de riesgo, el cuerpo se predispone para dicha acción secretando hormonas tales como oxitocinas, dopaminas, y por su puesto grandes cantidades de adrenalina, y esto para qué? Pues este nivel bioquimico y espiritual, te prepara para sentir y verificar la ausencia de miedo y ver de lo que eres capaz sin la presión de dicho miedo o sufrimiento por lo que pueda llegar a ocurrir.

Como ves tu cuerpo te conoce, reconoce tu personalidad y se asocia a ella de forma opuesta y complementaria a tu ego, y a sus acciones en la práctica, en la vida. Si sientes o percibes miedo o temor el cuerpo te da adrenalina para superarlo, si te sientes solo o con falta de amor o cariño el cuerpo libera feniletilaminas, que producen la sensación de calidez humana, de comprensión acerca de ti y tu realidad de la cual careces.

Por lo tanto cuerpo y mente siempre van en sentido contrario, como te decía sentido opuesto pero complementario, así las fuerzas se anulan entre si creándose un estado de neutralidad. Este concepto de neutralidad te permite vivir de forma no condicionada, libre, sin que tu cuerpo pueda enfermar debido a los actos o las decisiones que tomas en tu vida. Sin embargo debes obtener resultados de todo lo que creas, y estos resultados deben darte la pauta de quien eres, de que quieres en la vida y de sí estas llevando tu vida por dicho camino o no. Es cuando no reconoces el sentido de tu vida, de lo que haces y de los resultados que obtienes que tu cuerpo comienza a enfermar para obligarte a frenar, a parar y a replantearte el sentido de lo vivido. El cuerpo recurre a la enfermedad como recurso de conexión con el alma que contiene las emociones y los resultados de todo lo emitido por tu mente, de todo lo creado por ti. Así vuelves a verte inmerso en la resolución de aquello que quedara en el error, de lo no saneado, de lo que no te va a llevar a la felicidad. 

Este proceso que hoy te explico como parte del proceso de enfermedad, de poner en firme la vida, nos explica como el cuerpo combate contra el ego, como el cuerpo se asocia directamente con tu alma y espíritu y como es que tu cuerpo no te conoce, o no conoce mejor dicho una parte de ti, tu ego. El cuerpo preanaliza las funciones que el ego transmitirá al cerebro para crear formas de pensamiento que le permitan expresarse, en esto interviene la personalidad que desarrolla la expresión del ego. El resto es una función de la percepción de la vida a través del corazón, de los sentimientos y emociones que son los que hablan directamente al cuerpo para adaptarlo a lo que la mente más o menos condicionada por el ego va a expresar, a materializar. 

Todo creado para llegar a la neutralidad, a que cada cual pueda expresarse libremente a través del vehículo que permite experimentar a tu alma en la vida, tu Cuerpo Físico. Recuerda tu cuerpo y tu alma se asocian para anular las pretensiones del ego pero para ello debes vivir y sentir lo que tu ego te dicta y así no sólo creces y maduras en espíritu si no que fortaleces y llenas de vitalidad tu cuerpo, por lo que vive libre y se feliz...





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