La mente ordena la realidad...

En las antiguas enseñanzas herméticas de Egipto se conocía que el universo es de carácter mental, todo es mente decían estas enseñanzas, así que todo lo que ves, lo que te rodea se crea por la proyección de todos nuestros pensamientos. Cada persona por su forma de vivir y comprender la vida crea diferentes formas de pensamiento que determinan todas sus acciones. 

Y estas acciones siempre se crean con esos diversos conocimientos adquiridos durante la vida, y permiten desarrollar diferentes ámbitos de consciencia de la realidad que van desde la ignorancia hasta la sabiduría, pasando previamente por la maldad, la bondad, la justicia y el aprendizaje hasta llegar a la sabiduría.
 
Este proceso de percepción y creación de la realidad, de la vida, es orquestado por el órgano del cerebro, donde reside la información psicosomática de nuestra personalidad a través del conjunto vital de lo que somos, nuestros pensamientos y nuestras emociones, que se hayan en diferentes partes de este, por ejemplo las emociones residen en la amígdala cerebral e impulsan las capacidades o incapacidades que tenemos para enfrentarnos a los retos de la vida y superarlos.

Según decía Einstein toda acción sigue al pensamiento, pensaba por lo tanto igual que los antiguos sacerdotes egipcios que en las escuelas de enseñanzas de misterios del ojo de Horus conocían que toda recreación en la materia primero ha tenido lugar en la mente y luego se ha desarrollado en la materia. 

Es obvio decir pues que recibes lo que emites desde el pensamiento y que aquellos pensamientos basados en la negatividad o enfermos atraerán negatividad o enfermedad a tu vida. Por lo contrarío pensamientos en equilibrio y positivos atraen la calma, la comprensión de la vida y son en mayor medida resolutivos, centrándonos en la solución a cualquier problema que se nos presente en la vida, además de proveernos de vitalidad y salud, recuerda: "mens sana in corpore sano".

Pero ¿Cómo se desarrolla todo esto en nuestro cerebro, como pasa nuestra mente de la ignorancia a la sabiduría a través de estos diferentes puntos de evolución de la consciencia como son la maldad, la bondad, la justicia, y el aprendizaje? Expliquémoslo, el cerebro y sus diferentes partes en los que está dividido funcionan de forma diferenciada para promover la evolución de la consciencia.

El cerebro reptil u occipital gestiona el ámbito de acción que va desde la ignorancia a la maldad. Este está relacionado con los instintos de supervivencia y la reproducción, por lo que gestiona desde la emoción del miedo la capacidad de ser creadores de nuestras vidas, sin embargo su error o su límite es que condiciona cualquier pensamiento hacia el camino de la maldad. 

Debemos entender que la maldad es la capacidad de crear la vida de forma que no se piensa en la reacción y repercusión que nuestras acciones tendrán en la vida y en la de aquellos con los que la compartimos, por contra la bondad es la incapacidad para crear la vida por el exceso de cuestionamiento de la reacción y la repercusión que nuestros actos tendrán en nuestra vida y en la de todos aquellos con los que la compartimos.

Este salto entre la maldad o el instinto, hacia la bondad se produce por una saturación de información en el cerebro reptil que físicamente puede provocar dolor en el sistema óseo o muscular, incluso pueden aparecer enfermedades crónicas o degenerativas de dicho sistema vital, ya sea por crear desde el ámbito de la maldad o por padecerlo.
Cuando está saturación ocurre se bloquea el cerebelo y se activa el hemisferio emotivo dando origen al patrón de la bondad cuyo propósito es percibir de forma emotiva las consecuencias de nuestras acciones antes de manifestarlas en la vida. Esta percepción de la bondad hace que aparquemos nuestros propios deseos en función de algo que creemos será mejor para todos aquellos con los que vivimos más estrechamente. Este patrón mental del hemisferio emotivo tiende a crear frustración y  padecimiento que se convierten rápidamente en ansiedad y depresión en nuestro cuerpo.

La saturación del hemisferio emotivo activa el hemisferio racional para seguir depurando el error que nuestras formas de pensamiento crean en la vida. Esto origina la llegada del patrón de la justicia donde la personalidad se basa en el conocimiento aprendido en la etapa de la maldad y la bondad para crear una vida que le sea más honesta. La honestidad es el estandarte de esta etapa, según los antiguos egipcios esto equivalía a ser coherente de sentimiento y pensamiento, para hablar y obrar en consecuencia. Este hecho busca la calma de la mente para que no se desarrollen enfermedades psicosomáticas que degeneren en el cuerpo físico y comience a llegar así el patrón de la sanación o curación.

Cuando el hemisferio racional se llena de estas comprensiones da paso al lóbulo frontal activándolo y creando el ámbito del aprendizaje en la vida, es la etapa donde te conviertes en un aprendiz de creador comienzas a dar forma a tus nuevas ideas y proyectos y estos se manifiestan en tu vida sin influir ni vulnerar en nada ni en nadie, te permiten ser útil en tu realidad, es la etapa donde se desarrolla el mayor potencial para sostener el propósito vital de cada uno. 

Si lo que piensas desde el lóbulo frontal genera en tu vida orden y armonía entonces las emociones de la amígdala cerebral pasan del miedo o la incapacidad hacia el amor que es la capacidad que permite crear vidas felices. Cuando la amígdala cerebral recibe esta información de lo que has verificado en tu vida, de tu nueva realidad, se llena de amor y desatrofia la glándula pineal que recibe un impulso de activación a tal nivel que expande la percepción, la intuición y te permite entrar en el camino del conocimiento profundo de la vida, la búsqueda de la iluminación.

Es el estado de la sabiduría el que se crea entorno a la activación de la glándula pineal como parte final de este proceso alquímico que te permite conócerte a ti mismo para conocer a los demás, para poder comprender y no juzgar, para poder amar y no odiar o recelar, para crear una vida como hermanos, donde seamos todos dignos, libres y tengamos las mismas oportunidades.

Y así es que el pensamiento crece, mejora y se modula de la ignorancia a la sabiduría para crear realidades casi divinas...





   

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