Así es que existes...

Todo lo que vives depende de un profundo acopio de pensamientos y emociones que te envuelven, donde desarrollas aquello que está más allá del plano físico y biológico. Desde la ciencia se denomina  campo psicológico, desde la religión se le conoce como alma, los mundanos podíamos llamarle vivir desde el corazón. Pero lo verdaderamente importante es que en algún momento de tu vida este acopio que reside en lo más profundo de ti se colapsa. En dicho momento las preguntas de mayor trascendencia se te presentan delante de ti, ¿Quién soy? ¿Qué soy? ¿Cuál es mi propósito en la vida?.....

Es entonces cuando esa parte de ti que casi ya no reconoces, el alma, el campo psicológico o el corazón pasan a la acción para determinar lo que eres y haces en la vida, para que valores sí eres libres y creas tu vida, o sí el óbice y la desidia de los días crearon tu realidad por ti.
Cuando vives desde el recuerdo las emociones contenidas toman tus decisiones por ti, son llamadas emociones reflexivas, contrastan la información de lo vivido y vives por el contraste de las mismas. Por ejemplo buscas otro trabajo totalmente diferente o una pareja que te haga olvidar la anterior. Pero, te has dado cuenta de algo? Al hacer esto tu vida no mejora sino que repites la experiencia en el tiempo con diferentes actores protagonistas y en distinto espacio, pero la realidad sigue siendo la misma.

Sin embargo puedes trascender el recuerdo y convertirlo sólo en memoria, entonces las emociones reflexivas estarán filtradas. Para que esto ocurra debes valorar lo que aprendiste en dichas experiencias de la vida, analizar las emociones vividas y sacarles el mayor provecho, así cuando recuerdas lo pasado ya no sientes ningún tipo de emoción desde el sufrimiento, sino que te sientes en paz contigo mismo, has pasado del estado de recuerdo latente a la memoria. Sabes cuando el recuerdo sigue activo porque al recordar algo de hace tiempo te llega al presente con su correspondiente emoción, y sabes que se ha convertido en memoria cuando no recibes en tu ser el impacto de su emoción contenida.

Este proceso cambia tu forma de ver la realidad, te hace crecer y madurar y por lo tanto induce cambios en tu realidad. Como ves todo depende de ti, de como vives, de como crees que existes.....

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